Artrosis de cadera: causas y tratamientos de rehabilitación eficaces

Artrosis de cadera: causas y tratamientos de rehabilitación eficaces

La articulación de la cadera está formada por la unión entre los huesos de la pelvis y el fémur. En la parte del fémur que se encuentra unida a la pelvis, se crea una “esfera” que se denomina cabeza del fémur. A su vez, esta cabeza encaja dentro de un hueco que existe en la pelvis, creando un engranaje perfecto que permite el movimiento del hueso en muchas de sus direcciones.

Tanto la cabeza del fémur, como el hueco de la pelvis en el que se articula, están recubiertos de cartílago. El cartílago es un tejido que facilita los movimientos entre los huesos y evita que rocen directamente entre sí. Con el paso de los años y, como consecuencia del deterioro progresivo de estos cartílagos, se pierde su grosor y textura llegando incluso a desaparecer.

Todo ello puede producir una pérdida del correcto engranaje entre el fémur y la pelvis y por consiguiente, síntomas de artrosis de cadera.

Factores que pueden incentivar la aparición de la artrosis de cadera

La artrosis de cadera o artrosis coxofemoral en personas jóvenes o menores de 50 años suele ser muy poco habitual. En la actualidad, se desconoce cuáles son los factores que desencadenan el proceso. Sin embargo, es posible que pequeñas alteraciones en la forma de la cadera, ya presentes en el nacimiento o en la infancia, que pasan totalmente desapercibidas durante la edad adulta, incidan de forma decisiva en el desarrollo posterior de la artrosis.

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Algunos factores de riesgo que pueden favorecer el desgaste de la cadera son:

  • Edad: es el factor de riesgo más correlacionado con la artrosis de cadera, pues la edad produce cambios en la función y en la estructura del cartílago.
  • Sexo: la artrosis, en general, suele ser más frecuente en la población femenina. Sin embargo, la artrosis de cadera es más común entre los hombres
  • Raza: en la raza blanca (caucasiana) es más frecuente la artrosis de cadera.
  • Obesidad: es un factor de riesgo para la artrosis de cadera, aunque en menor intensidad que en otras clases de artrosis, como puede ser la de cadera.
  • Otros: traumatismos, actividades deportivas intensas, determinados trabajos (agricultores o labores que soporten una gran sobrecarga física), lesiones articulares previas, mal alineamiento articular, alteraciones del miembro contralateral y diferencia de longitud de las extremidades pueden estimular la aparición de la artrosis.

Causas que producen la artrosis de cadera

Las causas de la artrosis de cadera se pueden englobar en cuatro categorías:

  1. Factores traumáticos: por lesiones o enfermedades mal curadas, como puede ser una luxación.
  2. Factores vasculares: estas causas dan lugar a las luxaciones y otros daños de tipo vascular que pueden desencadenar una artrosis de cadera. Ejemplo de ello es la enfermedad de Perthes, que es la deformidad de la cabeza femoral y la artrosis por insuficiencia vascular.
  3. Factores congénitos: por el trastorno del desarrollo del feto, como puede ocurrir en una displasia de cadera o por un trastorno en el crecimiento (enfermedad de Perthes en niños).
  4. Desequilibrio: ocasionado, por ejemplo, por una dismetría o desigualdad de longitud de los miembros inferiores.

Síntomas más habituales que produce esta enfermedad crónica

El síntoma fundamental de la artrosis de cadera es el dolor. Esta anomalía se localiza en la zona de la ingle o en la nalga, aunque existen ocasiones en las que la molestia se puede prolongar por la cara anterior del muslo hasta la rodilla. Este dolor puede hacer pensar a los pacientes que es la rodilla la articulación que puede estar lesionada. Por tanto, es muy importante saber que el dolor de cadera no se localiza en la zona del cuerpo popularmente conocida como “las caderas”. Esta zona, que en realidad se corresponde con la pelvis, no tiene relación con la articulación de la cadera y, por lo tanto, los dolores que se localizan en esta zona tienen otro origen.

Al principio de la enfermedad, el dolor aparece al caminar y al subir y bajar escaleras. De forma progresiva, va apareciendo cierta dificultad para realizar acciones como cruzar las piernas cuando se está sentado, calzarse o ponerse unas medias. Cuando la enfermedad está en sus comienzos, el dolor desaparece por completo al tumbarse en la cama, por lo que no hay problemas para conciliar el sueño. Con el paso del tiempo, es normal que aparezca una cojera que se hace más llamativa conforme la enfermedad avanza. En los casos avanzados, el dolor no desaparece en la cama, sino que puede durar todo el día, aunque lo normal es que haya oscilaciones.

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Cómo se diagnostica la artrosis de cadera en los pacientes

El diagnóstico se basa, principalmente, en explicar los síntomas que el paciente padece al profesional sanitario. Posteriormente, el médico realiza una exploración de la articulación de la cadera, con el fin de conocer su pérdida de movilidad y por consiguiente, la fase de artrosis de cadera en la que se encuentra.

Mediante la exploración, el médico puede objetivar el grado de artrosis que existe, aunque para confirmar el diagnóstico, se debe efectuar una radiografía de la cadera. En ella, se pueden ver los cambios típicos que produce la enfermedad crónica y establecer el grado de artrosis de cadera que padece el paciente.

Mejores tratamientos de rehabilitación para la artrosis de cadera

En nuestra clínica, ofrecemos ejercicios que tonifican y mantienen en buenas condiciones la cadera, aunque siempre antes de iniciar cualquier programa estudiamos al paciente para saber si está en condiciones de ejecutar estos ejercicios, o si necesita hacer modificaciones a los mismos, omitirlos o realizar otros más personalizados.

Nuestro fisioterapeuta podrá recomendarle un programa de ejercicios alternativo o complementario para aliviar el dolor de la artrosis de cadera como: montar en bicicleta, caminar de forma frecuente o subir escaleras.

Ejercicios de movilización de la cadera de forma activa

Se trata de ejercicios en los que se moviliza la articulación de la cadera de forma activa y libre por el propio paciente, con la ayuda del fisioterapeuta. Su objetivo es mantener al máximo la amplitud articular para favorecer una correcta movilidad durante las distintas actividades de la vida diaria como puede ser subir y bajar escaleras o caminar.

Ejercicios para fortalecer y potenciar la musculatura de la cadera

Son ejercicios destinados a fortalecer toda la musculatura de la cadera y miembro inferior, con el fin de conseguir una correcta posición para caminar y desplazarse. En definitiva, se pretende lograr establecer correcta vida cotidiana sin apenas dolor.

Ejercicios de estiramiento para relajar la musculatura en su totalidad

Consiste en la realización de ejercicios para conseguir elongar estructuras musculotendinosas. Se debe de respetar la amplitud articular sin provocar dolor, evitando realizarlos bruscamente, siempre con preparación previa y de forma progresiva. Los fisioterapeutas deberán mover la extremidad hasta el punto en que el paciente note tensión y mantendrá la posición durante 20 segundos aproximadamente.

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Consejos para paliar la artrosis de cadera en pacientes que la padecen

Con el objetivo de que los pacientes que padecen artrosis puedan conocer mejor su enfermedad y mejorar su vida con pequeños gestos, la Sociedad Española de Reumatología ha elaborado un catálogo con recomendaciones que se pueden llevar a cabo en tu día a día.

Medidas preventivas para la artrosis de cadera

  1. Mantener un peso corporal correcto

La obesidad es una de las causas de la enfermedad, y además hace que esta avance más rápidamente. No son necesarias dietas especiales cuando se sufre esta enfermedad, ni existen alimentos completamente prohibidos. Una dieta baja en calorías es suficiente.

  1. Calor y frío

En general, el calor es beneficioso para paliar los dolores en la artrosis. Se puede aplicar de forma casera, con la esterilla eléctrica o la bolsa de agua caliente colocadas sobre la articulación dolorida. Alivian el dolor y relajan la musculatura. En ocasiones, la articulación puede tener un intenso brote inflamatorio, por lo que para estos casos deberemos aplicar frío de manera local, mediante bolsas de hielo o baños fríos.

  1. Calzado adecuado

Se debe emplear un calzado de suela gruesa que absorba la fuerza del impacto del pie contra el suelo al caminar. Esto también puede lograrse con plantillas o taloneras de silicona que se colocan en el zapato. No se debe usar calzado con tacón excesivo, Es preferible emplear zapato plano o con un ligero tacón.

  1. Evite sobrecargar las articulaciones

No coja pesos excesivos, procure no caminar por terrenos irregulares y no estar de pie excesivamente sin descansar. Use un carrito para llevar la compra. El uso de un bastón para caminar también ayuda a disminuir la sobrecarga de esas articulaciones.

Ante cualquier ligera sospecha de dolor, se recomienda acudir a un centro especializado donde un reumatólogo pueda estudiar su caso, establecer el diagnóstico de artrosis de cadera y diferenciarla de otras enfermedades articulares. Este profesional le remitirá a otros especialistas como los fisioterapeutas de nuestra clínica para comenzar con su tratamiento de fisioterapia o rehabilitación si su estado ha empeorado y han tenido que operarle.

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