Disfunciones miccionales (incontinencia urinaria)

Disfunciones miccionales (incontinencia urinaria)

¿Qué son las Disfunciones Miccionales (incontinencia urinaria)?

La patología del suelo pélvico abarca una serie de alteraciones anatómicas y funcionales que afectan fundamentalmente a la mujer. La incontinencia urinaria suele ser el problema más frecuente ya que afecta de forma notoria a la calidad de vida de al menos un tercio de la población femenina.

Disfunciones Miccionales o Incontinencia Urinaria

Anatomía / Biomecánica

En general, las disfunciones miccionales pueden clasificarse de acuerdo con criterios sintomáticos o urodinámicos. En este sentido, los tipos fundamentales de incontinencia urinaria son los siguientes:

  • Incontinencia urinaria de esfuerzo: se define como la perdida involuntaria de orina asociada a un esfuerzo físico en ausencia de contracción del musculo detrusor (cuando se contrae expulsa la orina y tiene como antagonistas los esfínteres de la uretra). Toser, reír, correr, andar o levantar pesos pesados son acciones que provocan un aumento de la presión intra-abdominal haciendo que la vejiga se hunda. La presión intravesical supera la presión uretral, lo cual genera una fuerza que incide directamente sobre la vejiga y provoca escapes de orina pequeños o moderados. Esto ocurre como consecuencia de un fallo en los mecanismos de resistencia uretral, por dos causas no excluyentes:
    • Por hipermovilidad, en el que fallan los mecanismos de sujeción de la uretra.
    • Por deficiencia esfinteriana intrínseca, en la que existe un fallo en los elementos de sostén o apoyo uretral.

    Este tipo de incontinencia es la que más asociada esta con el deporte. Los factores de riesgo que la favorecen son la obesidad, la cirugía pélvica, la mutipariedad y la deficiencia de estrógenos que provoca debilidad y la laxitud de la musculatura del suelo pélvico.

  • Incontinencia urinaria de urgencia: es tipo de incontinencia se define como la perdida involuntaria de orina acompañada o inmediatamente precedida de “urgencia”. Por “urgencia” se entiende la aparición súbita de un deseo miccional claro e intenso, difícil de demorar. Esta sensación de urgencia es consecuencia de las contracciones no inhibidas (involuntarias) del musculo detrusor que provocan urgencia miccional y pérdidas de orina en cantidad moderada o grande (vejiga hiperactiva).Los síntomas son un aumento de frecuencia miccional, nicturia (pérdidas nocturnas), urgencia y sensación de no vaciado completo vesical al miccionar (residuo miccional).
  • Incontinencia urinaria mixta: es la pérdida involuntaria de orina producida y asociada tanto al esfuerzo como a la urgencia miccional, presentando el cuadro clínico del paciente la sintomatología de ambas incontinencias. Suele existir predominio de alguna de las dos.

Diagnóstico de las Disfunciones Miccionales (incontinencia urinaria)

Las causas que provocan esta patología pueden ser muy diferentes (embarazo, parto, deportes, obesidad, menopausia) y provocan una debilidad en la musculatura del suelo pélvico que produce un aumento de la presión abdominal. Esto implica una perdida involuntaria de orina a través de la uretra en una cantidad y/o frecuencia suficiente como para constituir un problema de salud y a nivel social.

Disfunciones Miccionales o Incontinencia Urinaria

Tratamiento de las Disfunciones Miccionales (incontinencia urinaria)

La solución de la incontinencia urinaria comprende, principalmente, las modificaciones de los hábitos de la vida diaria y un tratamiento de fisioterapia. Para este último, podemos hablar de la reeducación perineal, que conlleva programas de fortalecimiento de la pared abdominal y suelo pélvico asociados o no a otras técnicas de refuerzo muscular tales como conos vaginales, electroestimulacion o el biofeedback. Además, son necesarios una serie de consejos higiénico-dietéticos a modo de recomendaciones generales para todas las incontinencias urinarias.

Con las diferentes opciones terapéuticas se puede recuperar la continencia urinaria hasta en un 40-50% de los casos y en otro 20-30% se ofrece al paciente mejor confort y disminuye su gravedad. En cuanto al protocolo de tratamiento conservador específico de cada incontinencia urinaria cabe destacar:

  • Incontinencia urinaria de esfuerzo: el objetivo del tratamiento de esta patología será conseguir devolver la función al esfínter uretral de oclusión y dar estabilidad a partir de un aumento de tono de la musculatura del suelo pélvico y una integración del automatismo del bloqueo perineal ante los esfuerzos. Por otro lado, se deberá liberar de presión, en la medida de lo posible, a la vejiga. Para ello, se trabajará el transverso abdominal y la integración de las contracciones perineales ante esfuerzos.
  • Incontinencia urinaria de urgencia: el objetivo será conseguir disminuir la urgencia o la frecuencia miccional pautando un programa de micciones y aumentando la resistencia y la fuerza de las fibras de contracción para conseguir un mayor tono basal (presión intrauterina existente en un útero en reposo) y de contracción a través del cual se consiga una inhibición del detrusor.

Es importante remarcar que la incontinencia urinaria, en función de la severidad con que se padezca, puede suponer una seria merma en la percepción de la calidad de vida de las pacientes.

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